Festival Bahía Actual 2018. Concierto sinfónico- acusmático de apertura

Día y Lugar: Sábado 20 de Octubre. Teatro Municipal de Bahía Blanca

Obras:

  • Sueño lúcido y El sueño de la razón produce monstruos (Ricardo deArmas)
  • Contempla el mundo (Astor Vitali)
  • El sonido de las voces (Luis Rojas)
  • Perpetuo 2018 (Gastón Ares)
  • Crudo, meditación sinfónica N°2, Op.82 (Leandro Mantiñán)

Orquesta sinfónica provincial.
Director: Javier Logioia Orbe
Voz Solista: Irene Abreu Barceló.
Narración: Celeste Moore.

El acto creativo es revolucionario per se, ya que implica, invariablemente, una consecuencia que lo trasciende. Cada instancia del proceso se proyecta con una potencialidad inconmensurable. La voluntad deviene, entonces, en decisión materializada: hacer, es existir.

Pinta tu aldea y pintarás el mundo”, escribió Tolstoi. La conformación de un programa exclusivo y ecléctico de compositores bahienses, constituye una

reivindicación de la importancia de lo local y fortalece el sentido de pertenencia. Más allá de las diferencias estéticas, en cada una de las obras presentadas se observa un generador común: el planteo de una interrogante que nos interpela y resignifica.

Sueño lúcido y El sueño de la razón produce monstruos (Ricardo de Armas) son puertas de entrada al universo onírico de paisajes recónditos, de manifestaciones inconscientes, fragmentadas, yuxtapuestas y caóticas, pero con cierto anclaje a lo real, propio del estado de duermevela.

El sonido de las voces (Luis Rojas) es la manifestación del dolor y la melancolía que acompañan a la tristeza, que se entreteje y expresa en el clima sonoro de una orquesta con fuerte presencia de cuerdas. Música altamente narrativa, que tiene mucho de pictórico. En este sentido, Contempla el mundo (Astor Vitali), tiene pinceladas de elementos folclóricos, consolidados en un todo de fuerte impronta latinoamericana.

El cambio frente a la permanencia. Aquello que discurre y se desintegra de manera continua. Perpetuo 2018 (Gastón Ares) es una metáfora sobre el tiempo y la eternidad, de lo que es y lo que no simultáneamente, de lo inmaterial que se diluye, de los hitos que se destacan en un acontecer irremediable a lo infinito. El juego de continuidad y disrupción discursiva está logrado a través de un minucioso trabajo de exploración tímbrica.

Asimismo, en Crudo (Leandro Mantiñán), la exploración se convierte en búsqueda de un clima descarnado, invasivo, lacerante, de emulación al proceso industrial que aliena y destruye. El impecable trabajo de orquestación y el empleo rítmico representativo generan un todo sonoro que nos atraviesa y deconstruye.

De este modo, la experiencia que plantea un festival musical de las características de Bahía Actual, es una invitación a repensarnos en tanto sujetos inmersos en una realidad que es, inevitablemente, siempre compleja.

María Sol Causse